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miércoles, junio 24, 2026

‘Rainbow Ghosting’: el apoyo público a la diversidad se desvanece, el discurso de odio crece un 38 % y la IA devuelve estos sesgos a perfiles LGBTIQ+

  • La conversación global en X sobre la comunidad LGTBIQ+ cae a la mitad y la cobertura mediática desciende un 10% trimestral en los últimos tres años.

  • El ecosistema global de marcas y organizaciones reduce su exposición pública anual: el Mes del Orgullo concentra cada vez más porcentaje de una conversación que se encoge año tras año.

  • La IA proyecta un 140 % más autonomía a perfiles cishetero y vincula a los perfiles LGBTIQ+ analizados con narrativas de protección, miedo y rechazo, con un 72 % más de asociaciones a la gestión del miedo y un 42 % más a la exclusión.

  • Para realizar este informe LLYC ha analizado 15,1 millones de noticias, 202 millones de mensajes en X y 627 imágenes generadas por IA.


Santo Domingo, 24 de junio de 2026 .- En 2023, el ecosistema público de apoyo a la diversidad era mucho más visible: se publicaban dos veces más noticias sobre diversidad, equidad e inclusión (DEI) que en 2025 y hasta seis veces más que en la actualidad. La cobertura mediática ha caído un 2,5% trimestral desde 2021, una contracción que se ha acelerado hasta rozar el 10% trimestral durante los últimos tres años. 2023 también marcó el punto álgido en el compromiso corporativo: hoy, las empresas y marcas que mantienen políticas activas de inclusión representan un tercio menos que entonces. Los mensajes en X se han reducido a la mitad. Sin embargo, el discurso de odio digital hacia el colectivo LGBTIQ+ se ha disparado un 38%. Son algunos de los datos que recoge el informe Orgullo en ‘visto’, presentado por LLYC en el marco de la conmemoración internacional del 28 de junio.

A esta retirada progresiva del apoyo público a la diversidad, LLYC la denomina Rainbow Ghosting: una metáfora cultural tomada de las relaciones digitales para explicar cómo una presencia que comenzó como love bombing hacia el colectivo LGBTIQ+, llena de mensajes, promesas y gestos de compromiso, ha ido perdiendo continuidad hasta volverse estacional y, en algunos casos, hasta desvanecerse. El concepto apunta al silencio del ecosistema de marcas, medios, instituciones, plataformas y referentes que antes contribuía a reconocerlo, amplificarlo y sostener públicamente su pertenencia.

Este repliegue general no solo deja desprotegida a la comunidad fuera de las pantallas, sino que está siendo asimilada por los propios algoritmos de IA generativa, que ya asocian la autonomía y el éxito profesional un 140% más a perfiles cishetero que a personas del colectivo. En cambio, las respuestas vinculadas a estos perfiles aparecen más sobrerrepresentadas en territorios de protección y vulnerabilidad.

Para dimensionar este fenómeno, LLYC ha aplicado herramientas de Big Data, inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural (NLP). En total se han analizado 15,1 millones de noticias, 202 millones de mensajes en la red social X y más de 4,6 millones de contenidos violentos en los 12 países en los que está presente. Además, ha examinado cómo los sistemas generativos interpretan la identidad mediante 90 preguntas sobre distintos ámbitos de la vida a cinco perfiles de control (cuatro LGBTIQ+ y uno cishetero) y el análisis de 627 imágenes generadas por IA.

“Lo que revela este informe es la retirada progresiva y por goteo del apoyo público a la diversidad LGBTIQ+ por parte de marcas, instituciones y medios. Es cierto que el colectivo no ha dejado de hablar ni de movilizarse, pero el ecosistema que antes contribuía a sostener públicamente su pertenencia está respondiendo con menor frecuencia y continuidad, dejando que las narrativas más hostiles ocupen ese espacio, un discurso que, lamentablemente, la IA ya empieza a recoger. Necesitamos responder a esta dinámica y no dejar en un simple ‘visto’ este apoyo”, asegura Albert Medrán, Global Brand & ESG Head de LLYC y coordinador del estudio.

La paradoja del calendario: solo junio enciende la conversación

La conversación sobre diversidad está perdiendo frecuencia en los medios de comunicación. La cobertura en prensa escrita y digital cae un 2,5% por trimestre desde el año 2021, una reducción que se ha acelerado de forma drástica hasta rozar el 10% trimestral durante los últimos tres años. Además, se concentra en el tiempo: el segundo trimestre del año ha pasado de reunir el 28,5% de las publicaciones anuales en 2023 a superar el 32% en los años siguientes. Esto no significa que el Mes del Orgullo gane visibilidad real, sino que ocupa una proporción cada vez mayor dentro de una conversación anual que se encoge año tras año.

El repliegue de las voces corporativas y académicas

Grandes corporaciones y centros educativos que antes lideraban la visibilidad del arcoíris han comenzado a modificar su lenguaje, reencuadrar sus políticas o reducir su exposición pública por cautela. Las consecuencias de este silencio ya son medibles:

  • Empresas Fortune 500: las compañías que mantienen políticas DEI activas y visibles representan actualmente solo dos tercios de las que estaban registradas en 2023.

  • Entornos universitarios: en las instituciones académicas analizadas, el 85% de las modificaciones recientes de diversidad correspondieron a cierres, cancelaciones, debilitamientos o revisiones a la baja.

Menos volumen en redes sociales, más odio y nuevas formas de legitimarlo

El estudio detecta un cambio drástico en las dinámicas de las redes sociales. En X, la conversación global sobre el colectivo LGBTIQ+ se ha desplomado a la mitad. Hemos pasado de 26.1 millones de mensajes en 2023 a solo 12.7 millones en el último periodo. Sin embargo, la contracción del espacio no ha traído calma: el discurso de odio ha aumentado en ocho de cada diez países, con un crecimiento promedio del 38% respecto a los cuatro años anteriores. En este momento, tres de cada cinco mensajes analizados constituyen un ataque directo.

El informe también identifica una mutación en el lenguaje hostil. La agresión ya no circula únicamente como insulto explícito: también se camufla bajo marcos aparentemente legítimos, como la protección de la infancia, la defensa de la familia tradicional o la resistencia a supuestas imposiciones ideológicas. El 19,1 % de los ataques digitales vincula al colectivo con un impacto negativo sobre la educación y, dentro de ese territorio, siete de cada diez referencias se apoyan en narrativas sobre niños y jóvenes.

Pertenecer sigue siendo frágil fuera de las pantallas

El Rainbow Ghosting no explica por sí solo la violencia o vulnerabilidad que enfrenta el colectivo LGBTIQ+, pero sí ocurre en un contexto donde la pertenencia sigue siendo desigual:

  • En América Latina se concentra el 73 % de los asesinatos documentados de personas trans a nivel mundial, con una esperanza de vida estimada de apenas 35 años.

  • Terapias de conversión: en EE. UU., cerca de 700.000 personas adultas han sido sometidas a terapias de conversión, y el 90 % de los jóvenes LGBTIQ+ afirma que las leyes, políticas y debates recientes sobre sus derechos les han provocado estrés o ansiedad.

Estos datos muestran por qué la retirada de señales públicas de apoyo no puede leerse como un gesto neutro: cuando disminuyen los contrapesos culturales, el colectivo queda más expuesto en un entorno que ya presenta riesgos estructurales.

El sesgo algorítmico: la IA diseña dos futuros desiguales

El análisis que ha realizado LLYC revela una brecha crítica en los sistemas generativos de Inteligencia Artificial. Ante dudas e inquietudes vitales equivalentes, la máquina no distribuye las mismas oportunidades de proyección:

  • Éxito frente a supervivencia: los conceptos de autonomía e independencia aparecen con una intensidad un 140% superior en las respuestas dirigidas a perfiles cishetero. En cambio, los perfiles LGBTIQ+ reciben un 72% más de asociaciones con la gestión del miedo, un 72% más de referencias al respeto y la dignidad, y un 42% más de términos sobre exclusión o rechazo.

  • Sesgo emocional: siete de cada diez respuestas dirigidas a jóvenes del colectivo se construyen desde los sentimientos y las emociones, frente a solo la mitad (una de cada dos) en el caso de hombres cishetero.

  • Estereotipos visuales: el sesgo también es estético. En el 70% de las imágenes neutras generadas, los perfiles LGBTIQ+ aparecen forzados con símbolos explícitos de su identidad (como banderas), mientras que el 97% de los perfiles solicitados sin contexto fueron representados por defecto como personas caucásicas.

Volver a responder: cinco dimensiones de compromiso permanente

El documento concluye con una propuesta para que las organizaciones dejen de aplicar el silencio digital y construyan señales de inclusión que permanezcan en el tiempo a través de cinco ejes estratégicos:

  • Continuidad: garantizar que las políticas de diversidad sobrevivan a junio y sigan vigentes en la cultura, las decisiones y el liderazgo diario.

  • Coherencia: alinear la comunicación externa con la experiencia de empleado real dentro de la compañía.

  • Complejidad: representar al colectivo LGBTIQ+ desde sus metas, ambiciones y capacidades de liderazgo, superando los marcos únicos de vulnerabilidad o discriminación.

  • Futuro: proveer de herramientas que impulsen y den agencia a las nuevas generaciones.

  • Responsabilidad algorítmica: auditar de manera activa las herramientas tecnológicas y los desarrollos de IA aplicados en las organizaciones para detectar y mitigar sesgos de representación.

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